martes, 26 de mayo de 2009

POLÍTICAMENTE INCORRECTOS...PERO CON BUENAS INTENCIONES

En nuestro país, la psicología social como disciplina, todavía no ha encontrado su lugar, o por lo menos no ha podido instalarse en los ámbitos donde debería desarrollarse como práctica profesional.
Hay un discurso exitista dentro de las escuelas de psicología social, por lo menos en la Ciudad de Buenos Aires, que habla de las amplias posibilidades de inserción laboral, pero lo cierto es que llegado el momento de empezar a concretar estas cuestiones, los egresados interesados en ejercer aquello que han estudiado, se encuentran con un sin fin de dificultades: mucha gente no conoce bien de que se trata esta carrera, ni existen demasiadas opciones para insertarse en instituciones gubernamentales, son muy pocos los que llegan a estos ámbitos ( sistema educativo, desarrollo social, sistema jurídico, empresarial, etc).
Por lo general la opción que les queda es generar un proyecto y ofrecerlo en forma particular, algunas veces inclusive sin cobrar por ello.
Este discurso que se ha escuchado y reproducido durante la cursada de toda la carrera en el afuera no se sostiene, dando lugar muchas veces frustración y desconcierto. Entonces, ¿qué podemos hacer?. Sería bueno empezar a preguntarnos, a cuestionarnos y a repensar algunas cosas :


-¿ Cuáles son los campos realmente viables de la psicología -social?
-¿ Hay desde las escuelas de psicología social, grupos de investigación que indaguen acerca de la realidad que viven los operadores de psicología social que intentan insertarse en el mercado laboral al recibirse y las formas de modificar ésto desde la formación profesional?
-Hablamos de adaptación activa a la realidad, de comunicación, de escuchar al otro... pero desde los ámbitos de formación de psicólogos sociales, se realizan ajustes curriculares o metodológicos en función de la futura inclusión del egresado al sistema, o se desestima cualquier opinión tenga una postura reflexiva o crítica?
-¿ Hay un discurso políticamente correcto del psicólogo social que no deja espacio para la autocrítica institucional?
VOS...¿QUÉ PENSÁS? CONTANOS QUE TE PASA A VOS